¡Qué onda, raza gamer!

Eduardo Díaz, su Papá Gamer Mex, al habla. Hoy quiero platicarles de algo que nos duele a muchos papás: el tiempo que pasan nuestros hijos pegados a la pantalla. Neta, a veces siento que mi control de Switch tiene más vida que yo, ¡jajaja!

La Batalla del Control Remoto

Con 4 chamacos en casa, cada uno con sus gustos (uno con FIFA, otra con Animal Crossing, el más chico con Mario Kart y la mayor anda en sus cosplays de Genshin Impact), la verdad es que mantener un equilibrio es un verdadero quest. No se trata de ser el papá regañón, sino de encontrar la forma de que disfruten de lo digital sin descuidar lo de afuera.

El Secreto: ¡Gamificación Familiar!

Después de darle muchas vueltas y de algunos fails dignos de un rage quit, encontré un método que me ha funcionado de maravilla. La clave está en convertir las actividades fuera de las pantallas en un juego. Sí, ¡como si fuera un RPG de la vida real!

Mi tip es el siguiente: Creen un sistema de 'Puntos de Aventura' para la familia. Cada tarea o actividad que no sea pantalla suma puntos. Por ejemplo, ayudar a poner la mesa: 10 puntos. Salir a dar una vuelta en bici o jugar futbolito al parque: 50 puntos. Leer un libro: 20 puntos. ¡Lo que se les ocurra!

La Recompensa, ¿Cuál Es?

Al final de la semana, el que junte más puntos puede elegir la película para ver juntos, o tener un 'tiempo extra' de juego el fin de semana, o hasta elegir la cena de un día. La idea es que vean que el esfuerzo afuera tiene su recompensa, su propio loot de la vida real.

No olviden que el juego en sí, el deporte, la convivencia, ¡es la verdadera victoria! Yo me he dado cuenta que hasta los veo más creativos y menos irritables cuando hacemos estas pausas activas. Es un win-win para todos, ¡neta que sí!

Espero que este tip les sirva un montón. Recuerden, somos papás gamers, ¡no papás enojados con los gamers! 😉

¡Nos vemos en el próximo level!